Mensajes

DEVOCIONALES: Camino a la madurez en Cristo.

Lunes 11 de junio de 2018

Madurar para administrar: como comenzamos.

La madurez es un proceso lógico en todos los aspectos de nuestra vida. Es esperable que en el transcurso del tiempo, nuestro cuerpo y mente maduren, y estén acordes a las temporadas de nuestra vida (niñez, adolescencia, juventud, adultez)… También en la vida espiritual existe la madurez, y nos abre el camino a las riquezas del Señor.

  • Es necesario nacer de nuevo (Para que algo crezca, primero tiene que nacer).

“Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.” S. Juan 3:5-6

Nicodemo era un hombre fiel a Dios, involucrado en servirle, deseoso de conocerle mejor. Por eso va a Jesús. Su mente natural no logra comprender la profundidad del mensaje que recibe… “hay que nacer de nuevo”. No es una figura ni un símbolo. Tampoco es algo que deba ocurrir con nuestro cuerpo. Tiene que ver con nuestra naturaleza. La naturaleza de algo se encuentra definida por su origen. Así, los animales se reproducen en animales de la misma especia, las platas producen semillas que darán como resultado una planta de la misma naturaleza. Jesús le explica a Nicodemo que para vivir en el Reino de Dios, es necesario nacer otra vez, pero desde el Espíritu: Lo que viene de la carne, pertenece a este mundo, entiende y está preparado para vivir en este mundo; pero para ver y vivir el Reino de Dios, nuestro origen ha de estar en el Espíritu.

A causa del pecado, la naturaleza espiritual del hombre se encuentra anulada, solo la intervención de Dios, al arrepentirnos del pecado y entregar nuestra vida a Cristo, la hace renacer. A partir de ahí, nuestra naturaleza (lo que somos), cambia radicalmente. Seguimos siendo los mismos individuos, pero todo nuestro ser se ha transformado, para no servir ya al pecado y al mundo, sino al Reino de Dios.

A diferencia del nacimiento natural, este segundo nacimiento es voluntario, y parte de la decisión de amar a Dios, dejar atrás la vida de pecado, seguir a Cristo, y tener al Espíritu Santo viviendo en nosotros.

—————————————————————————————————————–

Martes 12 de junio de 2018

  • Una transformación total

“Les dijo también una parábola: Nadie corta un pedazo de un vestido nuevo y lo pone en un vestido viejo; pues si lo hace, no solamente rompe el nuevo, sino que el remiendo sacado de él no armoniza con el viejo.” Lucas 5:36

El nuevo nacimiento es tan profundo como su nombre lo dice. Como Nicodemo, necesitamos entender que la intervención de Dios en nuestras vidas no es solo para arreglar aquellas cosas que están mal, sino para transformarla por completo. La vida de un ser humano es valiosísima, llena de potencial. Fuera de las manos del Creador, tendrá aristas buenas y otras malas. Las malas decisiones, las fatalidades, una enfermedad, las consecuencias del pecado, nos pueden llevar a buscar en Dios una respuesta y solución ¿Pero qué ocurre cuando lo recibimos? ¿Simplemente agradecemos y seguimos con nuestra vida normal? Encontrarse con Jesús no será solo recibir un milagro. Significa también un cambio total de vida: el transforma lo malo, pero también lo que nosotros podamos creer que es bueno, porque aun nuestras cosas buenas están afectadas por la naturaleza humana imperfecta, y él nos da su naturaleza Divina perfecta.

La vida de Dios en mí no es un parche que tapa, o remienda mis errores. El milagro de Dios en mi es hacerme a su imagen y semejanza. Por eso me entrego completo a él, para nacer de nuevo.

——————————————————————————————————————

Miércoles 13 de junio de 2018

  • A imagen de Cristo

“Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.” Romanos 8:29

Desde el principio, cuando Dios creó al género humano, lo hizo a “su imagen y semejanza” (Gn. 1:26-27). Esto significa que lo hizo igual a él. Le dio singularidad, carácter, propósito y facultades, entre ellas, la de decidir. Cuando Adan y Eva decidieron dar la espalda a Dios, rechazaron su fuente de vida, su origen y naturaleza. El resultado es lo que experimentamos en la tierra: las consecuencias de vivir amenazados por la muerte. Esa imagen original se desdibujó, dejando solo la de un ser humano marchito y disminuido.

Ahora bien, el plan original de Dios no ha cambiado. Su propósito sigue vigente: que el hombre sea “conforme su imagen y semejanza”. Pero primero tuvo que redimirlo. Se hizo hombre en Jesús, pago el precio de nuestro pecado (la muerte), y nos abrió el camino de regreso a nuestro lugar de origen… Como nos enseña la Parábola del hijo pródigo (Lucas 15:11), no solo nos perdonó, sino que nos vuelve a poner en nuestro lugar de hijo. Por eso, como veíamos antes, no solo nos soluciona el problema inmediato, sino el eterno: nuestro lugar, nuestra verdadera naturaleza, nuestro propósito y destino.

No estás en Cristo para ser una mejor persona, sino para ser formado hasta ser igual a Él. Esto para el hombre es imposible, para para Dios no hay nada difícil.

—————————————————————————————————————————–

Jueves 14 de junio de 2018

  • Somos hijos y herederos de Dios.

“Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.” Romanos 8:17

Siguiendo con la misma línea, según entendemos de la parábola del hijo pródigo (Lucas 15:11), el propósito de Dios no se limita a perdonarme, y solucionar mi problema inmediato, sino que quiere recibirme como su hijo. Como un padre reconoce, ama y cuida lo que sabe que viene de él; de igual manera el Padre eterno nos reconoce como su pertenencia, como parte de él mismo, y nos busca constantemente. Al corresponder a su amor, y entregarnos a él, nos recibe como hijos, lo que implica que somos de su familia, y por tanto herederos y dueños de todas sus riquezas.
Puede que nos cueste entenderlo, pero es real; la Palabra de Dios no miente, esos recursos están. Tenemos la vida eterna, una posición preeminente en él, y todo lo que pidamos nos será dado (porque estamos en él y él en nosotros – Juan 15:16).

Parte de la nueva naturaleza es que comencemos a entender y echar mano a esta verdad. Podemos entender que aunque esta vida y esta tierra tienen infinidad de limitaciones, mi Padre en el cielo es infinito, me ama, y tiene lo mejor reservado para mí. Para él no hay diagnósticos definitivos, ni situaciones terminales; nunca es escaso ni llega tarde (por ejemplo Jesús y Lázaro – Juan 11:1.

Cuando oramos para que el Espíritu Santo nos revele esta verdad, terminamos con los problemas de ansiedad, la angustia y la incertidumbre (Gálatas 4:6).

——————————————————————————————————————————

Viernes 15 de junio de 2018

  • Solo el heredero maduro puede administrar.

“Pero también digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo…” Gálatas 4:1

En el momento que creemos en Jesucristo, abrimos el corazón, y le hacemos Señor de nuestra vida, nacemos de nuevo a la naturaleza del Cielo, somos por tanto hijos plenos de Dios (Juan 1:12). Eso nos hace herederos de todas sus riquezas. No obstante, el apóstol Pablo nos instruye en esta verdad: ser heredero no lo es todo, además debemos madurar.

Así como nadie le daría a un niño de 9 o 10 años la propiedad y conducción de una empresa, aunque sea el legítimo heredero, o un vehículo, aunque le pertenezca por derecho, sino que queda en custodia hasta que “llega a la madurez indispensable” para poder administrarlos; de la misma manera el Señor no nos entrega todo lo que tiene para nosotros, no sea que nos resulte en destrucción en lugar de bendición. Tenemos a disposición la administración de riquezas, pero debemos madurar en nuestra entrega, renunciamiento, prioridades, carácter, para poder hacerlo. Las diferentes situaciones de la vida, las relaciones, y el servicio a Dios, nos hacen crecer para poder abarcar más, recibir más y administrar más (Mateo 25:23).

El proceso de madurez implica pasar situaciones difíciles, no es un camino libre de obstáculos, pero produce en nosotros fruto para Dios. Recuerda que “A los que aman a Dios (…) todas las cosas les ayudan a bien” (Romanos 8:28).

——————————————————————————————————————

Sábado 16 de junio de 2018

  • ¡Fuiste creado para administrar riquezas!

“Pero también digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo…” Gálatas 4:1

Somos hijos de Dios, somos parte de su naturaleza, y propietarios, dueños de riquezas que él nos da como herencia. Pero para poder echar mano de ellas, debemos madurar, crecer continuamente, hasta llegar a ser como Cristo: el modelo final (Efesios 4:13).

Por eso es que podemos comprender que no fuimos destinados a administrar poca cosa, escases, a tener solo lo mínimo (no nos referimos solo a cuestiones materiales, también en recursos espirituales, en llenura del Espíritu Santo y poder de Dios). No fuimos hechos para estar estancados siempre en lo mismo, sino para crecer continuamente. No para enfrentar siempre las mismas situaciones, los mismos obstáculos o límites, sino para superarlos y enfrentar cosas cada vez mayores.

Ningún área de tu vida ha llegado ya a su punto máximo (que es ser como Cristo). ¡Fuiste creado y destinado para administrar las riquezas del Reino de los Cielos! Atrévete a dejar que el Señor te moldee a su imagen, aunque eso implique cierta incomodidad. Atrévete a madurar…

Bosquejo: Viviendo La Actualidad.

Vieviendo la actualidad.

Texto: Eclesiastés 3:11. Salmo 103:17.

Tema: Viviendo la actualidad.

Introducción.

-El pasado el presente y el futuro habitan en nosotros.

-Los antiguos vivieron en el comienzo anhelando el final.

-Nosotros estamos en el final con los ojos en el comienzo.

-Miremos para adelante, observando lo que viene y trabajando por lo que falta.

  1. Aprendo a creer observando el pasado.
  2. Vivo el presente a plena conciencia.

III. Me alisto para el futuro con mayor dedicación.

Conclusión.

-Miremos con admiración a quienes nos precedieron en el transcurso de la historia.

-Demos continuidad a lo que falta completar.

NUESTRAS REUNIONES

Martes: Ayuno y Oración 9Hs.

Miércoles: Reunión General 20Hs.

Jueves: Ayuno y Oración 9Hs. Reunión General 20Hs.

Viernes: Reunión General 20Hs.

Sábado: Pre- adolescentes 16Hs. Misioneritas 16Hs. Adolescentes 18Hs. Reunión General y Jovenes 20:30 Hs.

Domingo: Reunión General 10 Hs. y 18:30 Hs.