DEVOCIONALES: Camino a la madurez en Cristo.

Lunes 09 de julio de 2018

Más consciente de mí mismo que de Dios (De las circunstancias).

Nuestra perspectiva acerca de nuestra realidad es relativa a partir de mi posición para juzgarla. Una montaña parecerá muy alta si la miro desde su base, o un relieve si la observo desde las alturas. De igual manera, mi realidad actual (buena o mala) es mi mundo, y ocupa toda mi visión y apreciación. La madurez espiritual me hace dejar esa posición, y me lleva a ver las cosas desde las alturas, desde el trono de Dios. A partir de allí, yo puedo tener la seguridad de que todo lo que ocurre está en control del Señor, y es para mí crecimiento y beneficio (Rom. 8:28).

La duda, la queja, el desánimo frente a una situación, cuando se hacen fuertes en nosotros, destacan algo que ya es tiempo de madurar, de dar un paso más en el crecimiento de nuestra fe y confianza en el Señor. Como todo en nuestra madurez, exige la sujeción de nuestro carácter y pensamientos bajo Jesucristo.

La Palabra nos enseña que la forma de estar humillados delante de Dios es descansando en él (1Pedro 5:6-7), con confianza en su cuidado.

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Martes 10 de julio de 2018

Resistencia al cambio (Yo soy así y no voy a cambiar).

Por una cuestión de auto defensa, es muy natural que presentemos resistencia ante lo diferente o lo nuevo. Trasladamos temores, dudas, desconfianza. La madurez hace que podamos manejar estas cosas. Por ejemplo, los judíos de Berea (Hechos 17:10-12) recibieron de Pablo el evangelio por primera vez, y en lugar de rechazarlo como en Tesalónica, actuaron con madurez, escudriñando las escrituras, y aceptando el mensaje.

La resistencia al cambio actúa de la misma manera. Hay momentos en que sabemos que debemos cambiar, pero el temor a dar el paso nos frena. Hay otros momentos en que podemos estar más cómodos, o seguros, pero la madurez continua a la que nos impulsa el Señor nos quiere movilizar, y nosotros ponemos el alto.

Cada mensaje o palabra que nos trae “algo nuevo” (para nosotros, porque en Dios todas las verdades son eternas), nos producirán incomodidad y nos impulsarán al cambio.

Es normal actuar a la defensiva, pero la resistencia es señal de una inmadurez enquistada ¡Hay que actuar!

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Miércoles 11 de julio de 2018

La inmadurez no resuelta se vuelve rebelión (se perfecciona la obra de la carne).

Nuestra vida completa es un proceso de madurez hacia la formación del carácter de Cristo en mí. En él actúan el Espíritu Santo que me transforma y regenera, y la iglesia, el cuerpo de Cristo, que con la gracia dada por el Señor me edifica, y me da lugar para participar en la edificación de otros. Al estancarnos, o no aceptar alguna de estas vías, nos oponemos (de forma más o menos visible) a la obra de Dios en mí. Ejemplo: puedo pensar que yo con Dios estoy bien, pero tener una baja estima de la iglesia, de los hermanos.

Dejar de lado cualquiera de los factores de crecimiento, y permitir que se instalen en mí, por ejemplo, la queja, la pasividad, la distracción, la falta de compromiso, y demás, me introduce en la zona de la rebeldía (Mateo 21:28-31): el Señor me quiere llevar a crecer, pero me resisto o bien a su voz, o bien a sus métodos. Al detener mi crecimiento espiritual, beneficio el crecimiento de mi carne, y me vuelvo rebelde.

Qué bueno que entendamos esto, y pongamos manos a la obra: rendirnos al Señor, y dejar que el Espíritu Santo nos muestre que áreas de nuestra vida quiere que maduremos.

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Jueves 12 de julio de 2018

La rebelión abre puertas al enemigo.

No tengas ninguna duda que el Señor es quién te cuida. Él es el que guarda tu vida, tu casa, tu corazón. La obra de Jesús nos hace santos ante Dios, y el diablo no tiene de que acusarte, ni de donde tomarte. Siempre que estés bajo las alas del Señor, son intocable.

Pero, atención, la inmadurez crónica, la resistencia a la transformación continua que vivimos en Dios, nos pone en la zona de la rebeldía. Y la rebeldía abre la puerta al enemigo para atacarnos. No tiene autoridad para hacerlo, a menos que se la demos, y el rebelarnos a Dios es como entregarle la llave de la bóveda que nos protege.

Su principal trabajo es que no nos demos cuenta cuando estamos en error. Por eso, si estas palabras nos confrontan, seamos sabios en actuar con arrepentimiento, para expulsar cualquier freno del enemigo sobre nuestro crecimiento.

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Viernes 13 de julio de 2018

El estancamiento nos hace repetir ciclos.

Nuestro crecimiento está relacionado a la presión. Las distintas pruebas que atravesamos fuerzan nuestros límites, para que descubramos la fidelidad de Dios, el poder ilimitado que está a nuestro favor, y que su voluntad es buena, agradable y perfecta (Romanos 12:2). Jamás tiene la intención de destruirnos. Por eso, si presentamos resistencia al aprendizaje, a madurar, la presión va a ceder; la prueba va a pasar, aunque no aprobamos. Pero pasado un tiempo, va a volver. Cada paso de crecimiento que damos, se genera en un ciclo: nos entregamos al Señor, actuamos en fe, la fe es puesta a prueba, hay cambio, hay victoria. Si nos negamos al cambio, volvemos al principio. ¿Te has encontrado como repitiendo situaciones, conflictos? Es posible que la prueba haya pasado, pero se repita, porque aún no llegaste al punto de madurez.

La confianza el Señor y su obra, nos llevan a madurar y salir de la repetición de ciclos.

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Sábado 14 de julio de 2018

La salida es el arrepentimiento, pero el tiempo es limitado.

Arrepentimiento es el equivalente a considerar el camino por el que venimos, ver que no nos lleva donde queremos, y cambiarlo. Implica que debo dejar de culpar a otros por estar en la ruta equivocada, tengo que hacerme cargo de volver a mi lugar.

Para alcanzar la madurez en Cristo, la actitud de arrepentimiento es continua y necesaria. Entendiendo que no se todo, y me puedo equivocar, y que crecer implica cambio, voy corrigiendo mi rumbo, perfeccionándolo, siempre mirando hacia mi objetivo: Jesucristo (Hebreos 12:2).

Pero todo tiene un tiempo, y la Palabra nos exhorta a tomar las decisiones hoy mismo. No retrasar ni especular. No esperar a solucionar las cosas por nuestra cuenta.

Es tiempo de salir de los ciclos que nos atan a la inmadurez, de humillarnos delante el Señor, y avanzar. Cuesta, y hasta puede ser doloroso, pero es sumamente necesario, y el galardón no se compara a lo que sea que tengamos que atravesar (2Corintios 4:17).

Bosquejo: Como vivir abrazados a la fe verdadera.

Texto: I Pedro 5:8,9. Hebreos 12: 2.

Tema: Como vivir abrazados a la fe verdadera.

Preliminar.

*La fe verdadera tiene un autor y perfeccionador.

*Hay que enfrentar el mal, en la firmeza de la fe.

  1. Decidiendo por Jesús todos los días.

El es la vida de mi alma y la fuerza de mi espíritu.

Renunciando a otros “señores”

-Ídolos, Amuletos, objetos “mágicos”

-Perfumes, prendas y practicas hechiceras.

-Conjuros, actos y declaraciones de ocultismo.

  • Abiertos con franqueza a la luz de Cristo.

El llama a la puerta, no la violenta  Apocalipsis 3:20.

Conclusión.

-La fe que el Señor nos regala, es potente y poderosa para vencer en ámbitos hostiles. I. Juan 5:4.

-Los días presentes, requieren fe verdadera.